Aunque lleva tiempo el cocinar la cebolla, merece la pena porque queda una textura blandita y buenísima. De base yo usé masa quebrada ( yo la compré en Mercadona, también se llama " hojaldre del que no sube") pero también podeis utilizar hojaldre bien pinchado para que no suba, o masa brisa. La receta es para un molde de tartaleta de 28 cm.
Masa quebrada ( o hojaldre pinchado, o masa brisa..)
800 gr de cebolla a rodajas finas
75 gr de mantequilla + mantequilla para el molde
1 cucharada de azúcar moreno
1 huevo
100 ml de nata líquida para cocinar
125 gr de bacon ahumado en lonchas cortado en cuadraditos
queso rallado
tomillo
Sofreir en una sartén grande las cebollas cortadas a rodajas lo más finitas posible con los 75 gr de mantequilla unos 25 minutos, hasta que esté blanda. Incorporar el azúcar moreno y el bacon troceado, removerlo y dejarlo cocer 15 minutos más, removiendo de vez en cuando, añadir tomillo a gusto, salpimentar, y mezclarlo un poco, y reservar hasta que esté templado.
Engrasar con mantequilla un molde de tartaleta de 28 cm, extender la masa para curbir el molde. Forrar el molde y cortar el sobrante con ayuda de un cuchillo. Pinchar muy bien la masa por el fondo y por los lados y hornearlo durante 15 minutos a 200º, hornear otros 5 minutos y dejar enfriar.
Batir la nata con los huevos. Añadir a esto todo lo de la sartén ( debe de estar templado, sino puede cuajar el huevo ). Rellenar el molde hasta que haya cuajado, añadir queso rallado a gusto por encima y hornear unos 40 minutos. Si la masa empeiza a oscurecerse o el queso que le hemos echado por encima vemos que se tuesta en exceso, tapar con papel de aluminio mientras que horneamos la quiche.

